Cómo conocí la Violencia Obstétrica- Segunda parte

El post-parto

Terminó la cirugía. Mi esposo ya no estaba conmigo, yo le había pedido que se fuera detrás del bebé y que no lo desamparara. Me llevaron a la sala de recuperación y la enfermera encargada me dijo que iba a estar allí hasta que pudiera mover las piernas y que eso se podía tardar entre una hora y media y dos horas.

Comencé a mentalizarme de que las podía mover, usé mis conocimientos de Programación Neurolingüística para que fuera más rápido. Estaba cansada, no sentía nada de la cintura para abajo. A medida que iba pasando el tiempo comencé a acordarme de cuando mi perra tuvo cachorros. Vivíamos en un 13avo piso y cuando la bajábamos a que hiciera sus necesidades, ella se angustiaba horrible y lloraba esos pocos minutos que se separaba de ellos. Así me sentía yo. La entendí perfectamente. Con ella aprendí cómo funciona el instinto materno más puro y estaba sintiendo su misma angustia. La diferencia es que cuando la separábamos de sus cachorros la consentíamos y le decíamos que todo estaba bien y la ayudábamos a que esa salida fuera lo más rápido posible. En cambio, yo estaba sola, sin mi bebé, sin nadie que me acompañara o me diera apoyo.

A la hora y media pude mover mis piernas. Llamé a la enfermera y ella me pidió que le mostrara. Al ver que era así, me dijo que ya iba a informar para que pudiera ser llevada con mi bebé. Sentí una emoción gigante y quería saber cómo era tenerlo en mis brazos, verle su cara, hablarle y darle besos. Pasaban los minutos y nadie llegaba para llevarme. Podía ver en el reloj de pared cómo pasaba el tiempo sin ser atendida. Pasó una hora más y llamé nuevamente a la enfermera para preguntarle por qué seguía allí y me dijo que habían tenido una urgencia por un bebé prematuro (habíamos escogido ese hospital por ser sólo maternidad), respuesta que me dejó perpleja, ya que no entendía por qué todo se paralizaba por un caso con el que deberían saber lidiar. Pasó más tiempo. Cuando llamé a la enfermera nuevamente me preguntó si era mi primer hijo, le dije que sí, entonces su respuesta fue: “por eso es que está así, porque es el primero. No tenemos quien la baje, todas las enfermeras están ocupadas.”

Mi angustia seguía aumentando. No sabía nada de mi bebé, no sabía de su estado, no sabía si estaba sintiendo el calor de su padre o de su abuela, no me lo habían pegado a mi pecho y tenía muy claras las consecuencias de no hacerlo en la primera hora de vida. No pude evitar el llanto. Comencé a gritar. Llegó otra enfermera. Me preguntó qué me pasaba y le dije que no entendía por qué no me habían bajado, que habían pasado más de cuatro horas sin conocer a mi bebé, que me dijeran si algo le había pasado, que necesitaba salir de ahí. Esa enfermera no era de esa área y al ver mi estado me dijo que me iba a ayudar. Oí cuando le dijo a la otra enfermera que así no fuera su responsabilidad, ella me iba a llevar. Cuando salimos de la sala de recuperación, mi mamá y mi esposo estaban esperándome en la puerta de la sala de recuperación. Al verles la cara de angustia, sentí un corrientazo en todo mi cuerpo, y muy afanados me preguntaban que qué me había pasado, que por qué tanta demora, les expliqué lo del bebé prematuro y la negligencia de las enfermeras. Les pregunté dónde estaba mi bebé y me dijeron que estaba en la sala de recién nacidos. Estaban angustiados de no saber qué pasaba conmigo, me preguntaban si estaba bien. Yo no podía entender por qué mi bebé estaba solo en sus primeras horas de vida. Ellos tampoco habían podido estar con él, esa era mi esperanza, pero solo lo habían visto a través del vidrio.

Cuando llegamos a la habitación, tuve que esperar aún más, porque supuestamente lo estaban alistando. Finalmente, conocí a mi bebé a las 8pm., más de 5 horas después de haber nacido.

Todo se me olvidó cuando lo tuve en mis brazos, qué sentimiento tan divino, qué momento tan perfecto, qué felicidad tan infinita. Entre él y yo, todo fluía naturalmente.

Mi esposo se quedó esa noche con nosotros. La enfermera no me dejó dormir con el bebé, pues según ella, le podría pasar algo si dormía conmigo así que él debía dormir solo en la cunita. Un rato después, lo oímos hacer ruidos como si se estuviera ahogando (ruidos normales que hacen mientras se adaptan al nuevo ambiente y terminan de sacar el líquido amniótico). Llamamos a la enfermera y no nos explicó la normalidad de lo que estaba pasando, sino su decisión fue llevarse al bebé a la sala de recién nacidos para que ella lo pudiera monitorear. Le pedí que no lo hiciera, pero ella hizo caso omiso. Me dijo que lo podía ver por la pantalla de tv y que así era más fácil para todos. La facilidad era solo para ella. Su argumento fue que si necesitaba actuar de emergencia estaría más cerca. ¿Para qué la necesidad de infundir tanto miedo en una maternidad? ¿Qué es lo que ha hecho que todo sea a través del miedo? No hay educación ni información. Sin tantas intervenciones todo sería TAN fácil.

A las 2am, llegó otra enfermera y me despertó. Me dijo que tenía que bañarme. Le dije que no quería, que no lo iba a hacer, que estaba débil y quería dormir. Me dijo que era el protocolo. Llamó a la jefe y ella muy cariñosa trató de persuadirme, explicándome que era lo mejor y que era importante (ni el bebé ni la madre tienen que bañarse en los primeros días, no están sucios). Le respondí lo mismo. Nuevamente lloré y les rogué que no me hicieran levantar. Me levanté obligada, ayudada por mi esposo. Cuando llegamos al baño, sentí que todo se ponía negro y me fui. Cuando volví, vi el piso encharcado de sangre. Me dio mucha rabia que me obligaran, mi cuerpo estaba débil y esa no era ni la hora ni la forma de hacerme tomar un baño.

Al otro día, a primera hora, me llevaron a mi bebé. Lo pegué en mi pecho, sin saber si lo estaba haciendo bien o mal, nadie estaba para ayudarme o explicarme. Como madre primeriza, tenía mil dudas, me sentía muy cansada por la anestesia, y todas las intervenciones del equipo de enfermeras me tenía aturdida. Entraba y salían. Que para saber si ya se me había movido el intestino, que para saber si el bebé estaba siendo alimentado cada dos horas, que para limpiar la herida, para cambiar las sábanas, para obligarme a cualquier cosa, para molestarme.

Cuando el obstetra fue a visitarme, me informó que antes de coser me había quitado una adherencia que me había quedado años atrás de una cirugía de un quiste en el ovario izquierdo y, que después de cerrar me había hecho un toque vaginal y que todo estaba en orden, entonces que no tendría problemas después para tener un parto vaginal. ¿En qué momento este Doctor hizo todo esto sin mi consentimiento? Durante todo el procedimiento estuve despierta y consciente, entonces ¿por qué no me pidió permiso? Es mi cuerpo, yo decido sobre él. El sentimiento de haber sido invadida era horrible, me sentía agredida e invalidada.

Antes de salir del hospital le pedí a una enfermera que me ayudara con la lactancia. Quería saber si lo estaba haciendo bien porque me dolía. No se tomó la molestia de ayudar o enseñarme sino que me dio un chupo de silicona para que me lo pusiera y así evitar el dolor. Ella simplemente no tenía tiempo para ayudarme. Se llevaron nuevamente a mi bebé porque estaba muy adormilado y no comía, obviamente por el efecto de tanta medicación durante el parto. Cuando me lo trajeron de vuelta, tenía un hematoma en toda su mano causa del pinchazo de la prueba de glicemia. Un procedimiento totalmente innecesario para un bebé que nace bajo el efecto de fármacos.

Salí del hospital. Mi recuperación fue lenta y dolorosa. El dolor en el lado izquierdo de la herida era horrible. Cuando me bañaba el dolor era insoportable. Entraba en la ducha y lloraba sin parar. Me dolía mi cuerpo, me dolía enderezarme, me dolía el alma. Me dolía que me hubieran quitado mi derecho a parir. Me desgarraba saber que mi bebé pasó solo las primeras cinco horas de vida. Es un dolor que todavía siento.

Estos eventos me debilitaron física y emocionalmente. Puedo parecer una mujer débil narrando todo lo que lloraba, pero no. Soy fuerte. Este dolor que no se quita, me ha hecho valiente y por eso puedo mirar la Violencia Obstétrica y decirle al mundo que sé la fuerza que ella tiene y esa es mi motivación para ayudar a que otras mujeres no tengan que vivirla.

En cuanto a mi hijo, él está bien. Es un niño lleno de vida y alegría. En su salud se han visto las consecuencias de una cesárea INNEcesárea y esto no quiere decir que haya sido un niño enfermo o con problemas de salud. Tiene una herida que no podemos ver y que quedó grabada en su memoria celular. Una herida que en algún momento de su vida se manifestará: la herida de no haberle permitido escoger el momento de nacer, el no haberle permitido ir a los brazos de su madre como bienvenida y quedarse con ella sintiendo su calor, su olor, su voz y todo su amor.

En el siguiente link puedes leer la primera parte: https://lobamaterna.com/2015/09/30/como-conoci-la-violencia-obstetrica-2/

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19 respuestas a “Cómo conocí la Violencia Obstétrica- Segunda parte

  1. Me conmovió mucho tu historia, no soy madre pero mencionas cosas que no había contemplado nunca, cosas tales como la importancia de pasar con el bebé sus primeras horas de vida y la decisión del bebé para nacer son cosas para contemplar en la decisión de si cesárea o parto natural. Gracias por compartir tu experiencia.

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    1. Muchas gracias por tu comentario, esa es la idea, que mujeres que las mujeres tengamos información y educación para que no se sigan repitiendo este tipo de historias. Entre más muneres bos informemos, más fuertes estaremos!

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  2. Me parece excelente tu iniciativa, soy profesional de la salud y este tema de la maternidad y recien nacidos me apasiona totalmente. En Realidad todavia nos falta afianzar la atencion humanizada y considero que con proyectos como este, llenos de amor, se pueden lograr grandes cambios!! FELICITACIONES! Y toda mi mejor energia para lo que tienes en mente

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  3. HOLA ME ENCANTO TU PAGINA, SOY LIC. EN ENFERMERIA Y OBSTETRICIA Y ME DEDICO DESDE HACE MAS DE 30 AÑOS A IMPARTIR EL CURSO DEL PARTO PSICOPROFILACTICO, MI PRINCIPAL FRUSTRACION HA SIDO SIEMPRE Y CADA VEZ MAS LA FALTA DE PROFESIONALISMO DE LOS GINECOLOGOS QUE MAS QUE OBSTETRAS YA SON UNOS SIMPLES CIRUJANOS, NO LES GUSTA BATALLAR Y CONVENCEN A LAS MUJERES DE QUE LA CESAREA ES LA MEJOR OPCION PARA ELLAS Y SUS BEBES SIENDO QUE LA UNICA VENTAJA ES PARA ELLOS Y SUS BOLSILLOS, Y ATRAVEZ DEL MIEDO LO LOGRAN. QUE BUENO QUE ATRAVEZ DE ESTA PAGINA Y LAS EXPERIENCIAS QUE COMPARTES DE MUJERES QUE HAN SIDO ABUSADAS, SE PUEDA CONSIENTIZAR CADA VEZ MAS A MUJERES QUE TIENEN TODO EL DERECHO DE PARIR Y DISFRUTAR DE ESE GRAN MILAGRO.

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    1. Tenemos que unirnos y basarnos en evidencias científicas para que al acompañar a las parejas en los cursos prenatales, podamos mostrarles lo que se vive en realidad. Cuando las parejas conocen la fisiología del parto y ven videos de partos normales, se llenan de motivos para querer uno. Este cambio se va a tomar su tiempo, pero nosotras podemos ayudar a que se vaya dando. ¡ánimo! Cada vez somos más en este camino.

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  4. Creo honestamente, que debiste averiguar bien, como funcionaba el hospital donde recibirías a tu bebe… Hay politicas y hay conductas… Y hay personas…
    Por otra parte, asi como instas a verificar la evidencia científica, deberias a lo menos, ver el tema de los baños… Claramente no corresponde lo que tu cuentas que te hicieron, pero decir que los primeros dias no se debe bañar la mamá??? mmm…
    Lei muchos de tus artículos y pienso debes ayudar a las mujeres/mamás a elegir informadas objetivamente… Tal vez no lo notas, pero igual estas impartiendo miedo con tus palabras… Un miedo rebelde y hasta cierto punto extremista e ignorante… Altura de miras!!!

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    1. Hola Marcela,
      El bebé lo tuvimos en una maternidad del sector privado, catalogada como una de las mejores de Sao Paulo, Brasil. Cuando la fuimos a conocer, la escogimos por ser especializada en la atención al parto. Nos hicieron sentir llenos de confianza y nos hablaron de la importancia de que la prioridad era el vínculo mamá-bebé, pero no fue así, al igual que el médico que nos llenó de miedo el día del parto. El tema de los baños, también lo he leído mucho y sugieren no tomar baño sobretodo por el tema del vínculo, por el reconocimiento del olor de la madre. Después de una cirugía, hay que tomar un baño, pero puede pasar uno o dos días. Dependiendo de cada paciente. Una cosa es impartir miedo y otra uy diferente es hablar de la realidad que nadie habla. El debate es lo que nos va a ayudar a que los protocolos hospitales innecesarios comiencen a ser vistos y modificados.

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  5. Nuevamente, lamento la situación, pareciera que se trato de un hospital de servicio público, sería bueno saber ?cuántas mujeres en labor de parto y/o cesárea se encontraban con ud? Cuál fue la indicación de la cesárea? A que se refiere con que el bebé estaba adormecido OBVIAMENTE por los medicamentos? Eso no es obvio. Por qué dice que le hicieron un hematoma por una inyección? No se inyecta para hacer estudios, yo entiendo que como estaba su bebé en período de adaptación, no estaba comiendo adecuadamente y le realizaron una toma capilar de glucosa para determinar su nivel y verificar que no estuviera hippglicemico, es decir con glucosa baja por no poderse alimentar correctamente, algo que es grave en cualquier humano desde recién nacido hasta de la tercera edad.
    No niego que existe la violencia obstétrica, hay que trabajar e INFORMARSE para erradicarla, pero no es válido o no debería ser válido usar información incompleto.
    La invito a buscar asesoramiento médico y así poder ofrecer una INFORMACIÓN COMPLETA, VERAZ , le aseguro que cualquier obstetra que ud considere bueno, le responderá todas sus dudas y así le aseguro ayudará aún más a su auditorio.

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    1. Hola Jessica,
      la situación no fue en el sector público, fue en el privado, en una maternidad “5 estrellas”. Yo estaba sola en una sala de parto, solo sé que ese día nacieron más de 30 niños por cesárea. La indicación de la cesárea la cuento en el artículo. Cuando la madre ha recibido mucha medicación durante el trabajo de parto, el bebé recibe el efecto de la medicación y se dice que son bebés que se demoran más en “despertar”. Después del examen de glicemia a mi bebé le salió un hematoma en la mano. Si un bebé no es llevado al pecho de la madre, esto trae consecuencias en la lactancia, lo cual se dio en mi caso, y eso lleva a que le hicieran un examen innecesario. Te pregunto, ¿por cuántos días sale calostro?, ¿cuántos días se demora la leche en bajar? ¿Que tamaños tiene el estómago de un recién nacido? ¿Los bebés nacen sabiendo mamar? Creo que al responder estas preguntas, te puedes dar cuenta de que hay procedimientos innecesarios que generan cascadas de intervenciones innecesarias. Lo importante es que el bebé y la madre estén juntos y aprendan juntos tanto a dar como a recibir. Feliz día.

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  6. Tengo 2hijas de 19años (cesarea) y 1año(parto normal) ambas nacidas en el mismo centro de salud. En ambos casos vivi experiencias inhumanas y sin saber por que debia pasar por eso.
    Si existe una bandera de lucha por los derechos de una embarazada y la llegada de su hijo que esta por nacer,la llevo pegada en mi piel. Mis experiencias me demostraron que no existe edad ni clase social que libere de este maltrato. Es una herida que cuesta muchisimo cerrar,que no sirve que te compadezcan o llenarte de terapias. Es solo nuestra;del cuerpo que la vivio y solo la vida y el tiempo nos cura el alma.
    Me emociona leerles y saber que de a poco se encienden las alarmas,aunque sea de a poco.
    Saludos y Gracias

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    1. Hola Yeraldina,
      Gracias por leernos!
      Estamos dando la batalla y la vamos a ganar. El parto con respeto debe ser la única opción y si hay indicación absoluta para una cesárea, también debe ser con respeto.
      Necesitamos unirnos, y dejar de categorizar los protocolos hospitalares como “lo que hay que hacer”.
      Feliz día

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  7. Aún ni he pensado en tener un bebé, por lo menos faltan hartos años más para pensarlo, pero quería escribirte para entregarte apoyo y agradecerte por compartir tu historia. Es bueno compartir estos temas ya que en generales son tabúes y deben existir muchas mujeres que se sienten solas, que no tienen a quién recurrir para analizar si lo que les pasó es correcto o no, sobre todo en temas de maternidad. Es muy difícil pensar que existen personas con una profesión a la que se le da tanta importancia, y que una como mujer le entrega toda la confianza, pueden llegar a este punto (dejo claro que no todos hacen lo mismo y que existen médicos 100% confiables que respetan el interés de la madre y la familia…).

    Mucho ánimo, y ojalá esto llegue a muchas mujeres, quieran o no tener bebés, y que lo compartan y sepan que estas acciones SÍ existen.

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    1. Hola Cata,
      muchas gracias por tus palabras, me alegran el día. Si mi experiencia personal puede ayudar a muchas mujeres, eso me hace sentir que no todo fue tan malo, porque de esa dura experiencia pude sacar fuerza para generar consciencia.

      Gracias por leerme y te deseo mucha suerte!

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  8. No sabes cuánto dolor siento al leerte, mi primer parto fue vaginal pero viví lo mismo que tú, más el “pujar que tu bebe se va a morir por tu culpa” y 8 horas sin ver a mi bebe solo para saber que estaria en cuidados intensivos por 7 días “por mi culpa de querer tener parto normal”
    Solo alguien que ha vivido violencia obstétrica puede entender este dolor que queda grabado en la mente y corazón y por más que ya veamos las cosas de otro modo y hemos convertido las debilidades en fortalezas, al leer historias así es muy difícil no recordar todo lo pasado con dolor.
    Ahora estoy asustada, nos mudamos hace poco a Brasil, como tú dices, su alto índice de cesareas me paraliza, siento que sufriré violencia otra vez pues claro, tanto médico acostumbrado a solo hacer cesareas no saben cómo manejar un parto normal!!
    Pero confió primero en Dios y en en el poder de la información !! No me vuelve a pasar lo mismo!

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    1. Hola Jaydy, así como hay muchos médicos cesaristas en Brasil, también hay un movimiento de parto humanizado y respetado muy grande. Ya te pasó una vez y no tiene por qué volverte a pasar. ¿En qué ciudad estás a ver si te puedo ayudar con contactos?

      Muchas gracias por tu comentario!!!

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      1. Estoy en Maringá PR, aquí hay un gineco-obst pro parto humanizado que hasta está logrando cambiar los protocolos de la clínica donde trabaja =) Siempre le acompaña una Doula en todos los partos sea cesarea o normal.
        También hay una enfermera obstetrica con equipo de Doula que hacen parto en casa.
        Pero yo no tengo nada de dinero ni de dónde sacarlo, así que solo queda en un sueño para mí. Tengo 7 meses viviendo aquí 6,5meses de embarazo y no he conseguido poder ahorrar para pagar alguna de esas dos opciones humanizadas, así que solo tengo el sistema público y confiar en Dios.

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