¿Necesito una “doula”? ¡Cómo se inventan de cosas!

Lo que más me llamó la atención cuando me certifiqué como doula, fueron las preguntas que me hacían: ¿Para qué sirven las doulas? ¿Ya puedes recibir bebés? ¿Si las dejan entrar a los hospitales?

Pero hubo un comentario que me marcó: “¡Cómo se inventan de cosas!”

Este comentario me obliga a remontarme a la historia. Las doulas han existido siempre. No  son un invento de nuestro tiempo, simplemente ya no se les llama “comadres”.  Cuando el parto pertenecía al círculo de las mujeres y era un saber femenino, heredado de generación en generación, las doulas estaban ahí para ayudar física y emocionalmente a la parturiente, haciendo equipo con la partera.

antigua roma
Mármol de la Roma Antigua

Doula viene del griego antiguo (δοῦλα: “mujer que sirve” ) y está siendo utilizada mundialmente para definir a las “mujeres con experiencia en el nacimiento, que ofrecen apoyo físico y emocional continuado, más allá de información de soporte antes, durante y después del parto”. La doula puede tener o no conocimientos médicos y es quien acompaña, apoya, cuida, y ofrece opciones. La doula no recibe al bebé, no es la responsable de aspectos técnicos o médicos del parto, no toma decisiones, ni impone procedimientos.

Ella entiende el proceso emocional que vive la mujer en el parto, confía en el poder de parir, ayuda a la mujer a empoderarse del parto, tiene la paciencia, el tiempo y el deseo de que la futura madre pase su trabajo de parto en las mejores condiciones físicas y emocionales posible. Es la mejor compañía que una mujer puede tener en ese importante momento.

Hoy en día, la participación del padre en el trabajo de parto está creciendo, y la doula también les puede brindar un apoyo emocional a ellos, pues los hombres también viven un parto. Ellos se angustian de ver a su mujer con dolor, sienten nervios, ansiedad, y cualquier emoción que este trabajo genere. Aunque la prioridad es la mujer, apoyar al hombre es parte de la contención emocional de la madre. Si ella está preocupada por su pareja, puede haber quiebres en la evolución o generación de estrés que puede afectarla.

Pero, ¿necesito una doula?

Todo depende de ti, de lo que quieras en tu parto, de lo que tengas en mente y de lo informada que estés.

Si quieres un parto vaginal, la doula te ayudará con:

+Apoyo informativo: asistencia a la familia con información sobre el trabajo de parto, parto y puerperio; e información científica actualizada e imparcial.

+Apoyo físico: maneras de sentirse cómoda, como: baño de agua tibia, propone movimientos, cambios de posición, masajes, respiración, relajación y otras medidas no farmacológicas para aliviar el dolor (cromoterapia, aromaterapia, aceites esenciales, etc.)

+Apoyo emocional: presencia física continua que incentiva y tranquiliza. La doula está ahí para acompañar a la mujer y su historia (miedos, frustraciones, formas de enfrentarse a lo desconocido, capacidad de entrega), ella sabe que está acompañando a alguien que está viviendo internamente procesos de transformación y se está preparando para nuevos roles.

En caso de cesárea: si el hospital permite la entrada de la doula, ella estará al lado de la mujer, acompañándola, dándole apoyo, hablándole del proceso, tranquilizándola, incluso tomando fotos. Si la mujer hizo un “Plan de Parto” (documento en que la madre especifica los procedimientos e intervenciones que aprueba en ella y en el bebé), la doula se encargará de que el equipo médico lo respete.

Parto Huicholes, México
Parto de la tradición de los Huicholes, México

¿Cómo escojo mi doula?

Cada doula tiene una formación y cualidades diferentes. Hay doulas que pertenecen al movimiento del parto humanizado,  otras pertenecen a la tradición (parteras de saber heredado de generación en generación); hay unas que trabajan con embarazadas y eso las ha llevado a acompañarlas en el parto y hay otras que la vida las llevó por ese camino.

Hay unas que son holísticas (trabajan con diferentes terapias holísticas) y hay otras especializadas en el movimiento corporal.  Estos son tan solo unos ejemplos, pero hay muchos perfiles y depende de los conocimientos de cada una. Eres tú quien debe escoger el tipo de acompañamiento que quieres. Es bueno que con tu pareja entrevisten por lo menos tres y decidan con quién se sienten mejor.

Muchas de ellas, están asociadas con los equipos de parto u obstetras, pero recuerda: son tú y tu pareja quienes escogen la doula. Puede ser recomendada, y nunca debe ser impuesta.

He escuchado que es un lujo tener una porque son muy caras.

El trabajo de una doula es largo, ella debe ser llamada en la fase latente (se recomienda cuando las contracciones son cada 5 minutos) y hay que tener en cuenta que un trabajo de parto puede durar entre 6 y 18 horas. Además, hay que valorar las visitas pre y posparto. Cada doula tiene su forma de trabajar y número de sesiones de acompañamiento. Por ejemplo: dos sesiones preparto, acompañamiento del parto y nacimiento, y dos sesiones posparto.

Si tu presupuesto es limitado, averigua en tu ciudad por doulas que estén haciendo trabajo voluntario o estén en proceso de certificación y no estén cobrando por su trabajo.

¿Las dejan entrar a los hospitales?

Eso depende del lugar donde estés planeando tener a tu bebé. Hay hospitales que tienen vetada la entrada a las doulas o limitado acceso de acompañantes. Hay otros que aceptan su ingreso sin problema. Debes averiguar y conocer las políticas del hospital desde el comienzo. En las casas de parto son bienvenidas.

¿Tener una doula es garantía de un parto vaginal?

No. Tener una doula aumenta las posibilidades de tener un parto normal o natural (sin anestesia). Ella te va a brindar alternativas para el manejo del dolor, va a ayudar a que tu ‘Plan de parto’ se cumpla lo más al pie de la letra posible. Ella te dará ánimo cuando sientas que no tienes fuerza, se encargará de que el ambiente sea lo más tranquilo, respetuoso y acogedor posible. Te suministrará comida y bebidas, te ayudará con sus conocimientos, te dará masajes y se encargará de que haya el mayor silencio posible. Pero de ella no depende la evolución del trabajo de parto. Te recordará la importancia de que te entregues y confíes en el proceso, pero no es responsable de las posibles dificultades que se presenten.

¿Tener doula es una moda?

De ser así, es una moda que siempre ha estado de moda. Lo que sucede, es que con la necesidad de humanizar los partos y del incremento en la consciencia frente a la importancia del parto normal, las doulas están teniendo nuevamente espacio en los equipos de parto y en las prioridades de las parejas en la preparación al parto.

El nombre de “doula” puede hacer parecer este oficio como algo nuevo, pero es tan antiguo como lo son los nacimientos.

¿Qué es una doula posparto?

Son las doulas que se especializan en el acompañamiento del puerperio. Esta etapa no es tan vista como el embarazo y parto, y es cuando las mujeres necesitan más ayuda porque se enfrentan día a día con lo desconocido; además, de los fuertes cambios hormonales.

Estas doulas ayudan en la parte emocional, en la lactancia, preguntas del día a día, masajes, consejos de nutrición, consejos de porteo (forma de crianza en la que se usan slings -largas telas para mantener el bebé en el rebozo-.) y uso de los diferentes tipos de slings, entre otros.

Ella te ayudará a saber el momento indicado de ir al hospital (está comprobado que muchas madres son sometidas a procedimientos innecesarios cuando llegan antes de tener una dilatación entre 2-3cm).

Estas son algunas de las preguntas que escucho más frecuentemente. La doula es una gran ayuda, un gran soporte, una excelente opción, hay evidencia científica que confirma sus aportes a la obstetricia, como las que aparecen a continuación:

doula

Una doula estará contigo sin importar cuánto dure tu parto o la vía de nacimiento que hayas escogido. Vale la pena tenerla. El parto no es fácil. Tu pareja y familia tienen muchas emociones y expectativas frente al proceso, mientras la doula no estará emocionalmente involucrada, lo cual  le permitirá ayudarte con objetividad.

Ahora te pregunto: ¿Quieres tener una doula?

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9 respuestas a “¿Necesito una “doula”? ¡Cómo se inventan de cosas!

  1. Quiero tener una buena matrona, bien formada, que conozca los aspectos técnicos y me proporcione apoyo, acompañamiento e información, que tenga buen criterio, basado en su formación, para detectar posibles problemas y recurrir al resto del equipo en caso de necesidad. Que me atienda en el embarazo, parto, puerperio y lactancia. Que me visite en mi domicilio, en caso de necesidad. Y que si deseo parir en mi domicilio pueda hacerlo a cargo de la Seguridad Social. Son las recomendaciones de la OMS para disminuir el número de cesáreas en mujeres gestantes de bajo riesgo.

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      1. Maru, pues eso es lo que he hecho toda la vida como matrona rural, te aseguro que nunca he necesitado una doula, sin saberlo he realizado lo que dices que son sus funciones.Y aprovecho para decirte que ultimamente cuando me preguntan por mi profesión y les digo que matrona, me contestan, ah doula¨… Y lo encuentro grave.Se está confudiendo a la gente.

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  2. Maru saludos, confieso que toda la vida parece que he hecho de matrona-doula sin saberlo.Y en la actualidad cuando digo que soy matrona alguna persona responde, Ah doula…Que confusión se esta creando.

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