La importancia del dolor durante el trabajo de parto

Hace un tiempo, una gran mujer medicina quien me ha enseñado muchas cosas de la maternidad y de cómo funciona el cuerpo humano, me habló acerca de la importancia del trabajo de parto.

“El tránsito del bebé por el canal vaginal es demasiado importante no sólo por los beneficios físicos para la madre y el bebé, sino por el efecto energético, emocional y espiritual. Cada pujo ayuda a la madre a hacer consciencia de que la vida que ha creado va a salir al mundo, y la forma de relacionarse cambiará por completo, y eso duele. Ese tránsito es doloroso, porque es una separación y las separaciones duelen. Pero es un nacimiento para ambos, es la bienvenida a un nuevo bebé y a una nueva madre. Ese dolor es necesario, porque es lo que va a definir que la madre entienda que la naturaleza le dio el don de crear, pero esa nueva vida tiene su destino y es el momento de comenzar a vivir por sí mismo. Es un encuentro de la mujer con su espiritualidad, con sus miedo y emociones. Es un viaje interno que busca las sombras, lo más escondido de su ser, para ser trabajado en esas horas y así poder sanar y renacer. Es por eso que en el parto nacen dos nuevos seres: el bebé y la madre.”

 

Tenemos mucha resistencia al dolor

Se creó un mito a través del dolor en el parto, “que no es necesario y que es algo que la mujer no necesita sentir”. Esto es un MITO. La mujer necesita sentir el dolor de las contracciones, son las pistas de que todo va por el camino correcto.

El dolor durante el trabajo de parto no es un riesgo, no es sufrimiento; no se debe quitar ni anestesiar, hay que ayudarle a la mujer a lidiar con ese dolor. La analgesia y anestesia, pueden entorpecer la evolución del trabajo de parto porque inhiben a la mujer de sentir el dolor que es el que avisa y marca el ritmo del nacimiento; además de la posibilidad de que los medicamentos hagan que la mujer pierda el control de su cuerpo.

Uno de los motivos que ha hecho que el dolor no sea visto como un importante aliado durante el trabajo de parto, es la patologización del embarazo y del parto. El trato a la embarazada como paciente y las consultas prenatales como una manera de prevenir las ‘múltiples enfermedades y complicaciones de la gestación’, hacen que se asocie el dolor del trabajo de parto con el dolor de la enfermedad y del sufrimiento. La embarazada no es paciente, no está enferma y el dolor del parto pasa.

Preguntas como: “¿hace cuánto estás con dolores?” en vez de “¿hace cuánto tiempo comenzaron las contracciones?”, hace una asociación inmediata al dolor como algo perjudicial y una alerta de algo que no está bien. Y no es sólo la obstetricia la que se ha encargado de esto. También Hollywood, los medios de comunicación y la patriarcalización del nacimiento han sido los responsables, puesto que han mostrado el trabajo de parto como un momento de extrema angustia y dolor. Vemos entonces esta escena que se repite constantemente en las películas y en la televisión: la mujer rompe fuente, sale corriendo al hospital en la primera contracción, la acuestan en una camilla mientras grita por un dolor incontrolable e imparable, el bebé nace y es llevado de emergencia a una incubadora.

 

Cuando se rompe fuente se puede esperar unas cuantas horas sin ningún riesgo, las contracciones son progresivas, hay un tiempo sin dolor entre contracción y contracción, la mujer no tiene por qué ser acostada en una camilla y el trabajo de parto no es una emergencia. Si aprendemos a ver el parto como un evento natural y maravilloso, no tenemos por qué tener miedo de él.

La medicación obstétrica genera lo que se conoce como una cascada de intervenciones, que lo más probable es que conviertan este proceso natural en un proceso quirúrgico y de emergencia.

Vamos a dar el ejemplo de lo que es una cascada de intervenciones:

 

cascada intervenciones.JPG
Imagen tomada de Diario de una Mamífera

 

La medicación tiene efectos secundarios, aunque no tenga efectos visibles, trae consecuencias tanto para el bebé como para la madre. Janet Balaskas en su libro “Parto Ativo: guía prático para o parto natural”, dice lo siguiente sobre la medicalización:

“Sabemos desde la década de 1960, que toda la medicaciones obstétricas usadas en las madres, sea para aliviar las náuseas, inducir el trabajo de parto, aliviar dolores o como anestesia, cruzan la placenta y alteran el medio uterino donde vive el bebé, alcanzando la circulación sanguínea fetal y por tanto el cerebro del bebé en segundos o minutos. Al contrario de lo que es informado para muchas mujeres, donde se incluyen los analgésicos regionales, tales como los usados en las epidurales… Durante los prenatales y en los hospitales, las madres generalmente no son informadas sobre los efectos indeseados o colaterales envueltos en la utilización de ciertos medicamentos y son llevadas a creer que no implica ningún riesgo.”

 

La mayoría de las mujeres sienten dolor en el pico de las contracciones. Son dolores de carácter agudo y persistentes, generalmente no hay dolor entre contracción y contracción. No es el dolor de un golpe. Muchas mujeres lo describen como algo positivo y sienten satisfacción entre cada contracción.

Alejandra Álvarez, quien tuvo a su tercer bebé por parto natural (natural= sin medicación) domiciliar, nos habla del dolor:

Dolor de parto, dolor con alegría.

Yo decidí que para mí los dolores de parto serían olas necesarias para acercarme cada vez más a mi bebé. Olas que navegaría con calma, paciencia y confianza.

Le enseñé a mi cuerpo y a mi mente a entender que cada contracción, entre más seguida y dolorosa, más alegre y placentera sería para mí. Por eso recibí cada contracción con una sonrisa y le di permiso a mi cuerpo para hacer lo que instintivamente sintiera como necesario: gemir, moverse y hasta gritar.

Entender que los momentos de dolor intenso son menores que los momentos de placer y felicidad, fue la clave para disfrutar todo el proceso y no dejarme bloquear.

¿Duele? ¡Sí, mucho! ¿Es insoportable? No. ¿Es placentero? Sí, en un contexto en el que se respeten las endorfinas.

Volvería a tener un parto no intervenido sin anestesia ni analgesia? ¡Sí! Mil veces ¡SÍ!”

 

Generalmente el exceso de dolor está relacionado con ambientes y atmósferas inapropiadas.

Durante el embarazo y parto el cuerpo produce hormonas llamadas endorfinas, que son analgésicos naturales que relajan y alivian dolores. Otra hormona secretada por el cuerpo es la oxitocina, cuya acción es desencadenar las contracciones y el proceso de parto. Sin embargo, la producción de estas hormonas está profundamente relacionada con las emociones. Para que el cuerpo produzca estas hormonas es necesario que la gestante esté relajada, se sienta segura, desinhibida y libre para ser ella misma. La presencia de alguien innecesario en el cuarto o alguien que la tensione, puede inhibir el proceso de producción de estas hormonas.

Cada mujer tiene un limite de tolerancia al dolor diferente y por eso se debe respetar la individualidad y no suministrar analgésico o anestésicos como procedimientos rutinarios. Debe ser la parturiente quien decida si lo quiere o no en su parto.

Para concluir, el dolor del trabajo de parto, pasa. Las mujeres que han tenido partos naturales hablan del gozo y satisfacción de haberlo transitado sin medicamento. Hablan de cómo inmediatamente nace el bebé, el dolor pasa. No hay dolor en la recuperación y menos sufrimiento. La mayoría de ellas afirma que volvería repetir esa experiencia, ya que parir de esa manera las hace sentir poderosas y vitales. El dolor no es un enemigo y no necesita ser silenciado. Es confiar en la naturaleza y en la perfección del cuerpo femenino.

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32 respuestas a “La importancia del dolor durante el trabajo de parto

  1. Muchas gracias por la información, mi esposa y yo queremos un parto natural domiciliar. esta información nos ayuda mucho a prepararnos.
    Nuestro 1er hijo nació por medio de una cesárea “no necesaria” y fue un evento traumático, innatural que no quisiéramos nunca repetir.

    montones de gracias.

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      1. Estas palabras son muy aletadoras. Tuve hace poco tiempo mi primer hija, parto natural en un contexto totalmente inapropiado ( hospital escuela) con muchas personas desconocidas, que me hicieron intervenciones invasivas. Tuve mucho miedo y me senti muy alterada, no solo por el dolor, sino por la angustia del desconocimiento. En pocos meses mas, tendre a mi segundo hijo, y espero poder tener un parto mas amable. Se que depende de mi, y espero poder conseguir la tranquilidad durante este tiempo…..y que el miedo que siento se espante.

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  2. Hace 12 días viví el dolor más hermoso de mi vida.
    Asumir con gozo el dolor de que mi Lu quería separarse de mi me enseñó a confiar en la naturaleza, a entregarme, dejarme llevar, a gemir y gritar sin pudor, a mandar a la mierda al mundo, a querer estar sola y a la vez acompañada, a pedir lo que necesitaba sin reprimirme, a comunicarme con mis ancestras y mis maestros para que me mostraran el camino que luego de 14 horas me llevaria a ver y sentir fluir como un pez entre mis piernas a mi Eluney en el hogar que con tanto amor preparamos para ella junto a su papito.
    Mi Lu ni siquiera supo que nació. .. con sus ojazos negros muy abiertos y prácticamente sin llorar fue recibida y puesta en mis brazos para luego verme a mi, reconocer a padre y sus abuelas… Y ya no sentí más dolor, se fue…transite sin sufrir.
    Y sí. .. lo volvería hacer a pesar del dolor, a pesar del miedo, a pesar de todo y la opinión de todos .. Lo volvería hacer.

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  3. Yo tengo dos hijos por cesaría y me gustaría vivir esa experiencia solo que no contamos con esa solvencia para hacerlo ya que en los hospitales públicos no sucede esto y no respetan lo que dices

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  4. Gracias por el artículo, justo ayer cambie de ginecóloga xq ella me quería inducir el parto con medicamento cuando aún tengo 38 semanas, tome la decisión de ir a otra Gine xq no quiero que forcen a mi bebé, ella sabrá cuando llegar.

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  5. Mi madre parió por vía vaginal 3 hijos sin ningún tipo de anestesia. Me siento orgullosa de ella y, cuando llegue mi momento, aspiro a vivir el trabajo de parto como ella lo hizo.

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  6. Buen día, hace cinco meses nació la luz de mis ojos. Desde que quede embarazada me recetaron desde medicamentos para las náuseas hasta para una infección urinaria y presión alta, al final me negué a seguir tomando lo que me recetaban y opté por tomar mucha agua de jamaica.
    Una madrugada antes de que naciera mi bebé solo sentí un inmenso dolor en mi cadera y al día siguiente se me rompió la fuente pero como no tenía ‘dolor’ el doctor me regresó a mi casa, doce horas más tarde me volvió a revisar y dijo que solo tenía un centímetro de dilatación y mi bebé aun no se acomodaba, a las ocho de la mañana de ese día me hicieron una cesarea, y aparte de todo me extirparon el bazo, hicieron una carnicería de mi cuerpo. Lo único que me pudieron decir los doctores fue que mi útero estaba adherido a mi bazo y que éste se rasgó por lo que tuvieron que operar de emergencia.

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  7. Hace 18 días pari a mi segundo hijo por parto natural en el agua, en nuestra casita. Lo volvería a hacer mil veces. Duele, pero es el único dolor que acaba en una cosa maravillosa. Duele, para que llegue tu hijo. Es un dolor placentero, que si estás en un sitio donde tienes el control se hace llevadero, mis partos en mi domicilio fueron mágicos. A los que barajen la opción, adelante. Nuestros cuerpos saben parir, así como saben hacer muchas otras cosas.

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    1. Hola, qué bueno!! Yo estoy en la semana 33 y quisiera que mi parto fuera en el agua. Vivo en Medellín y no encuentro alguien que lo pueda asistir, tienes información al respecto? Gracias!

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      1. Hola, leí este artículo tan Hermoso y cada día me convenzo más de que un parto humanizado es lo mejor a pesar que mis dos hijos los tuve en clínicas porque esa era la conciencia que tenía en ese momento, ahora mi hijo y su la esposa esperan su segunda hija y están siendo acompañados por una doctora maravillosa que practica este método y es de Medellín, si estás interesada en contactarla te podemos brindar la información

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  8. Ya tengo 38 semanas y esto del dolor fue lo que siempre me mantuvo aterrada a la hora de pensar en tener hijos, gracias a Dios desde que salí embarazada no he tenido esa preocupación y creo firmemente que todo el dolor es necesario para poder conocer a mi pedecito de cielo y Se pasará como dicen todas las mamis, pero la alegría durará el resto de mi vida.
    Gracias por tremendo e interesante artículo.

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  9. A pesar de que durante todo mi embarazo me prepare para la llegada de mi hijita con yoga, natacion, respiraciones y meditacion, a pesar de que el dia en que empezaron mis contracciones tenía lista la piscinita, las flores, las velas y el anhelo de recibir a mi pequeña como durante mucho tiempo habia imaginado, el proceso fue completamente distinto a lo que soñé. 30 horas de contracciones y 1 cm de dilatación. Mi pequeña empezo a tener taquicardias y yo primeriza y desconsolada tuve que optar por una cesarea. Fue muy dificil comprender que a veces por sobre nuestra elección suceden cosas que nos superan, asimilar que arrancarian a mi lucesita de mi vientre fue tan doloroso para mi cómo imagino fue para ella. Sin embargo cuando salió y vi su cuerpecito, cuando la acercaron a mi, todo volvió a encajar y agradecí que la cesarea existiera.

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  10. Tuve a mi primer hija hace casi 6 meses por pato natural, sentí dolor como nunca antes, a veces sentía q me desvanecía, sin anestesia ni analgesia, pero fué el dolor más exquisito, el que predecía la llegada del amor de mi vida, por ello no grité para q mi hermosa hija aprendiera q a esta vida viene a ser guerrera y para q sepa q aunque sienta yo q ya no puedo, siempre trataré de seguir por ella.

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  11. Me hubiese encantado tener un parto así !!! Pero desarrollé preclamsia a las 27 semanas y nuestra beba nació prematura. Estaba tan grave que tuve que ser sedada completamente, no tuve miedo, una joven tomó mi mano los minutos antes de quedarme dormida, y antes de q eso sucediera agradecì el trabajo de todo el equipo.
    Respecto a la separación conciente de la que se habla en el artìculo, siento que la viví… Sí, es extraño, pero creo q la viví una noche que fue una médico a decirnos que pondrían nuevamente ventilación mecànica a nuestra beba. Lloré y luego decidí (reafirmé) que no sería MI beba, que lo que sucediera sería decisión de au alma y que yo sería su guardiana, agradecida por escogerme, y no volví a llorar por miedo a q algo le pasara.
    Ahora tiene un año y duerme a mi lado.
    El próximo será parto natural.

    Gracias por su artículo !!! Es bello y muy alentador !!!

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  12. Agradezco haberme encontrado con este artículo… Es tan “claro” que las intervenciones hospitalarias son del todo innecesarias y solo corresponden a egos profesionales… Es vital comprender lo sagrado del proceso de la manera mas real posible. Tuve a mi primera hija hace 2 meses, también me preparé y empoderé para un parto natural, durante la gestación sane muchos miedos y llegó el día, creyendo que el dolor no era necesario, que podría manejarlo, y cuando fue muy intenso me asuste creyendo que algo podría andar mal. Me eduque con mucha teoria, valiosa, pero nada como la experiencia, por eso hoy, a diferencia de ese entonces, reconozco la importancia de la presencia de una mujer guardiana del proceso que pueda ir alentando y cooperando a armonizar… Me sentí en un terreno desconocido, a pesar de haber leído tanto y saber exactamente qué estaba ocurriendo. Tuve mis primeras 24 hrs de trabajo de parto en casa, disfrutando, con piscina, agua caliente, pelota y el no saber cuanta dilatación tenía y las horas transcurridas me dieron un sentir de no estar siendo responsable … Decidí ir al hospital en busca de sabiduría y compañía, pero fua! Nada de eso, sólo protocolos absurdos basados en la prevención, en el miedo, en las probabilidades y generalidades, suero a la vena, tactos, incluso antibiótico para evitar infección (me amenazaron con que si yo no lo aceptaba en el suero si o si lo administraban a mi hija recién nacida, y si no lo aceptaba, recurso de protección por “negar la salud a mi hija” . que locura, tuve que aceptarlo en mi suero, todo lo que debe evitarse en el hermoso trabajo de parto sucede en el protocolo hospitalario, no respetan los tiempos de cada ser, la monitorización indicó que mi hija siempre estuvo bien, pero “considerando el tiempo de trabajo de parto” me realizaron cesárea , con 9 de dilatación y sintiendo que estaba llegando el momento… según ellos algo andaba mal, y la voz de ellos vale más que la de una madre en ese momento, si no hubiera sido porque no podía caminar de los Dolores, me habría ido de ese lugar! Es fuerte hermano*s como manipulan algo tan sagrado de una manera tan ignorante e inconsciente, por eso siento que tengo que hacer algo importante con esta experiencia, y agradezco que el sentir despierte cada vez en más personas. Aún sano y trabajo en transmutar ese recuerdo, primera vez que lo cuento , fuerza a todas las mujeres que dieron o darán a luz, confianza y bendiciones! Somos un portal abierto, vasija sagrada, protejamonos entre nosotras y nosotros, y que todos despierten!

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  13. Yo tuve a mi bebé por parto humanizado y depende de cada mujer, yo sufrí demasiado, pensaba que me iba a desmayar porque no aguantaba más el dolor, para mí el trabajo de parto fue traumático, una vez que la bebé nació me alivie.. pero fue tanto el dolor que no tenía ni fueza para disfrutarla, estaba en shock.. fue demasiado. han pasado dos años desde eso.. y si tuviese otro hijo, jamás volvería a pasar por un parto natural sin anestesia..

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  14. Hola soy primeriza siempre le he tenido miedo al labor de parto por lo mismo que cuentan que es lo mas doloroso que una mujer puede pasar a pesar de eso a mi me encantaría que mi parto fuera natural y en agua pero creo que donde vivo no hay ese servicio dios quiera todo salga bien aunque aun tengo miedo que algo nos pase.

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  15. mi parto fue de lo mejor con un poco de dolor pero nada que no pude controlar, ya mi niña tiene 3 años y estoy embarazada nuevamente espero q mi parto sea como el anterior,. claro que todos los partos no son iguales, yo solo le pido a dios que esté conmigo en cada momento y todo salga bien,.

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  16. Leo, y me parece maravillosa esa experiencia de trascender desde el dolor a la vida nueva.
    Sin embargo, también creo que el cuerpo avisa cuando ya no puede más de dolor. En mi caso fui por un parto lo más natural posible, sin embargo mi cuerpo no resistió y pedí anestesia, eso me ayudó lidiar con todo el proceso.
    Pedir anestesia no te hace mejor o peor mujer/madre.
    Cada una sabemos nuestros límites y solo debemos escuchar a nuestro cuerpo.
    Con mucho respeto a ustesdes,
    Saludos.

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